NATIVIDAD NAVALÓN
Valencia (España), 1961.
Licenciada en Bellas Artes por la Facultat de Belles Arts de San Carles.
Doctora en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València.
Ha sido vicedecana y directora de departamento en la Facultad de Bellas Artes de Altea, Universidad Miguel Hernández.
Catedrática de Proyectos en el Departament d’Escultura de la Universitat Politècnica de València.
Académica de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia.
2012-2026 La serie No lo llamaba hogar, pero era todo lo que ella tenía nos advierte del momento de duelo, de pérdida, de soledad, de desarraigo. Esta serie presenta un lugar de luchas y treguas en un campo de ausencia, de vacío, de mar, de inmensidad. La necesidad de encontrar una zona segura que mantenga juntas, sin confundirlas, la presencia y la ausencia. Imagen de un estado de fracaso, de la pérdida misma que reafirma su penuria, porque el deseo que entraña la conquista nunca estará satisfecho del todo. Nuestro destino como mujeres, como indigentes, es ser sujetos errantes. La vieja casa se ha derrumbado, ahora nos queda ordenar nuestras dudas, plegar nuestras derrotas, apilar nuestros deseos. Un laberinto de caos como compañero de viaje. Aparece entonces una búsqueda nómada que nos sitúa en la frontera y nos obliga a empaquetar las seguridades, la estabilidad, para coger la maleta hacia un nuevo orden. La metáfora de la indigencia es, en el fondo, una forma de comprender a la mujer, pero sobre todo, una forma de comprendernos a nosotras mismas. Se convierte en el tránsito que va abocetando esa nueva construcción del yo. De esta metáfora de indigencia deviene un sentimiento de orfandad de creencias, una existencia precaria, insegura, donde se asienta un estado de tensión permanente, cuya única posesión es el encuentro consigo mismo. Y sólo al asomarnos al abismo descubrimos que el vértigo de vivir nos acecha, pero es el único camino para salir del exilio, para cruzar la frontera. Se empieza a comprender que no se sabe vivir en soledad, pero tampoco inmersa en la sociedad de la mentira, de la posverdad. Somos conscientes de que por mucho que nos desesperemos ese camino lo estamos recorriendo solas. Las obras de esta serie se han mostrado en la Feria de Arte de Sevilla, en Museari. Museu de l’imaginari, en el Centro Cultural Las Naves en Valencia, en el C.C. Tecla Sala en Barcelona, en la I Bienal Internacional de Casablanca en Marruecos, Casa de Porras, La Madraza en Granada y en el MuVIM, Valencia.
2006-2014 La serie De madres a hijas es un homenaje al papel de las mujeres que desde su lugar de soledad son transmisoras del legado. Ello reivindica el paso del testigo de madres a hijas, un privilegio que solo tienen las mujeres. Inmersa en la narrativa femenina, plantea y esboza las relaciones entre madre e hija como fondo de la trama, comienza su investigación sobre las relaciones de amor y desamor, de complicidad y soledad, de reproches y de esperanzas entre unas y otras, un espejo en el que se proyecta: la sucesión madre e hija, que acrecienta la soledad, potencia el ritual, plantea su misión o su liberación. Este trabajo le ha servido para darse cuenta de la sensibilización y de la identificación de la mujer en algún momento de su vida con este propósito. Siempre ha habido una madre detrás, siempre ha habido una labor por hacer y la necesidad de un legado por dejar.
El resultado de esta investigación se pudo ver en la exposición La maleta de mi madre presentada en el IVAM Institut Valencià d’Art Modern, en el Centro Cultural del Carmen en Valencia, en la Galería Punto, en el auditorio de Ávila, en la Fundación Frax en Alicante y en la itinerancia realizada por diversos museos en China. Así como en la participación en la 12 Bienal de La Habana, en la X Bienal Internacional de Arte Contemporáneo en Dakar, en la Biennale Internazionale di Scultura en Racconigi y en la III Bienal del Fin del Mundo en Ushuaia, Argentina.
La serie nos muestra el lugar que acompaña a la mujer en el tránsito, la huella que marca el legado. Natividad Navalón consigue hacer en esta muestra un homenaje al papel de las mujeres que desde su lugar de soledad son transmisoras del legado.
2000-2006 Serie Sin pedir perdón. Los estudios de procesos de identidad y arquetipos femeninos le permitieron plantear el uso de tejidos dentro de la interpretación. Ello llevó a un proceso de acercamiento a ciertos rituales o acciones asociadas a la mujer. Para ello, la artista recurre al estudio de acciones dentro del ámbito doméstico, como doblar, plegar, ordenar, coser, limpiar, cortar, atar, zurcir, etc., que describen, precisamente, la acción del vivir en este territorio. Esta serie de acciones dentro de la repetición como proceso ritual le permite introducirse en la expresividad, plasticidad, blandura, docilidad y connotaciones que le pueden aportar materiales de uso cotidiano, como la tela, el hilo, el lienzo, la aguja. Esa mirada interior cometida en el ritual de la repetición es recogida en el trabajo presentado en la exposición Una cambra pròpia en el Museo de Girona, Diálogos en el Palacete del Embarcadero en Santander, en Mujeres en la Sala de exposiciones de Plaza España en Madrid, De blancos, vacíos y silencios en la Fundación Telefónica y en la II Bienal de Valencia. El trabajo de investigación realizado para esta producción artística le permitió obtener la cátedra de proyectos en la Universidad Politécnica de Valencia.
1996-2003 Serie Mi cuerpo: Aliviadero y Miedo. Este estudio parte de la premisa de que todo lo vivido, lo sentido y lo pensado se hace a través de nuestro cuerpo; la artista plantea, desde su condición femenina, el cuerpo como lugar donde acontece la vida. En la construcción cultural de los géneros propone una revisión de los arquetipos femeninos tradicionales que son puestos en cuestión o simplemente reinterpretados. En España, el proceso vino retrasado por un acceso postergado de la mujer al ámbito de lo público. Sin embargo, desde los años ochenta son múltiples las visiones que las artistas españolas aportan al panorama que sobre estos asuntos se vienen realizando. En los años noventa este argumento sufrió una fuerte politización en aquellas artistas más jóvenes que acababan de iniciar su andadura. Sin duda las épocas de un feminismo, en primer grado meramente testimonial o reivindicativo, están ampliamente superadas. Ha llegado el momento en el que el arte parece haber ganado la batalla, desde una posición no formalista y, además, desmitificadora.Por ello, el estudio que realiza sobre la cuestión de la identidad y de si existe o no una percepción del mundo condicionada por el género, trata más bien de una constatación y de un proceso de acercamiento a ciertos rituales o acciones asociadas a la mujer, con ello entró en la dicotomía público/privado que siempre ha separado las funciones y la actividad de hombres y mujeres. Esta serie fue expuesta en la Sala Parpalló de Valencia, en el Casal Solleric de Mallorca, en Centro Cultural Tecla Sala en Barcelona, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en el Museum Moderner Kunst Stiftung Ludwig de Viena, en la Expo’98 en Lisboa, en El Centro de Desarrollo de Artes Visuales de La Habana (Cuba) y en el Museo Mie Prefectural Art Museum de Japón. Una de las obras ha servido como galardón otorgado por la Generalitat Valenciana en el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, para distinguir y reconocer a nivel internacional el trabajo y el esfuerzo realizado por mujeres.
En este periodo queremos destacar la realización de una escultura pública, en el año 2003, titulada El lugar de la memoria, que tiene como objetivo el mostrar cómo la memoria colectiva impresa forja nuestro presente, cómo la historia modela nuestro ser, cómo la cultura nos hace ver la realidad que nos rodea. La publicación del libro Natividad Navalón. Esculturas recoge el trabajo realizado hasta la fecha.
1994-1998 Serie Moradas Anónimas, en la que reflexiona sobre la soledad, la marginación y la inaccesibilidad del individuo. Procesos de identidad, enfermedades que estigmatizan como es el SIDA y la no violación de la intimidad, dan como resultado la exposición Mar de soledades en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Posteriormente, realizó por México, EE.UU. Argentina y Brasil la exposición itinerante titulada Moradas anónimas.
Durante este periodo plantea un trabajo partiendo de la relación entre el concepto de instalación y el concepto de seriación, basado en el uso de la repetición como recurso formal y metodología constructiva en el lenguaje de la instalación. En la producción artística el uso de la repetición produce no sólo un cambio cuantitativo en la obra, sino también cualitativo. La artista apunta que la repetición provoca un cambio de significado en la percepción del elemento modelo. Con este trabajo ha pretendido que los objetos repetidos definan un campo intencional que sirva como recurso escultórico para condicionar la lectura de la obra. Así pues, la multiplicación del modelo permite la construcción de un discurso artístico donde, por un lado, se enfatizan aspectos del concepto, del tema, de la idea o del problema que ella plantea y, por otro, aumenta el sentido de orden, claridad o unidad gracias a la pregnancia o gestalt que la repetición o el ritmo confiere a la obra.
El punto más interesante de este estudio ha sido el comprobar que el uso de este recurso le permite simular que la obra se prolonga hacia la infinitud, sobrepasando los límites del espacio que ocupa, la misma problemática sobrepasa el espacio expositivo.
1988-1993 Serie El paraíso de Alicia, basada en la experimentación sobre el lenguaje de la instalación. El objetivo era ocupar el espacio, alterarlo y, por tanto, transformar la imagen perceptual y significacional que de él se tiene. Por ello, utilizó el término improvement en sus obras para designar una modificación en el espacio arquitectónico ya existente, creando la obra a partir del mismo. Su pretensión es encontrar la presencia de ese espacio, destacarlo y valorarlo por sí mismo, enfatizarlo, ver a través de su intromisión aquello que ya existía pero en lo que nunca repara el espectador, convirtiéndolo en el auténtico material escultórico. En esta serie aporta proyectos como la Beca Alfonso Roig, Muestra de nuevos creadores, Muestra de arte joven y exposiciones como Post-pos: Imágenes del recuerdo (en la galería Post-pos), Lugares de ausencia (en la galería Salvador Riera de Barcelona), Ilusiones-Alusiones (en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid), Al aire libre (en el Castillo de Buñol), Prisiones imaginarias (en el Espais d’art contemporani de Girona) y Escenarios de tránsito (en la Fortezza da Basso, Florencia), le permitieron disponer de diferentes espacios en los cuales comprobar y mostrar el análisis y estudio realizado, así como cada una de las soluciones plásticas al concepto de instalación y más concretamente al proceso de intervención del espacio expositivo que propone.
1984-1988 Durante este periodo centra su investigación en el estudio de métodos de creación plástica: La serie como estrategia creativa en la generación de esculturas. En ella plantea este proceso de creación como forma de investigación, y la obra de arte, como reflexión artística sobre la realidad. Este proceso de trabajo posibilita además el planteamiento y enunciados de problemáticas a cuestionar. Las primeras aportaciones sobre este tema comenzaron en 1986, cuando elabora la serie Espacio urbano. La producción artística realizada en torno al tema ha dado como resultado su difusión en diferentes exposiciones como Del espacio referente, en el Círculo de Bellas Artes de Valencia, 10 Jahre... 10 Künstler, en Maguncia, Alemania, y Última escultura a València, en la Fundació Caixa de Pensions, Barcelona. La parte final de esta investigación fue seleccionada para representar a España en la Bienal de Bolonia, en la que participaban artistas de la Europa mediterránea. La obra elaborada en esta etapa fue reconocida por distintas instituciones y forma parte de diversas colecciones de arte como la Fundació La Caixa, Museo de Arte Moderno de Villafamés en Castellón, Diputación de Alicante y Murcia y diversos organismos de la Comunidad Valenciana. Esta investigación le permitió doctorarse en la UPV.